Metodología de cuantificación de emisiones fugitivas: de la medición directa en campo (g/h) al resultado en toneladas de CO2 equivalente por año.
Los tanques y líneas no quedan 100% sellados — con el tiempo, empaques y escotillas pierden hermeticidad y el gas se emite sin ser visible al ojo humano. La detección y cuantificación se realiza con cámara OGI/FLIR (Optical Gas Imaging): capta la radiación infrarroja del gas en movimiento y, con el software de cuantificación, calcula la tasa de fuga en gramos por hora (g/h) — el dato de medición directa que da inicio a todo el cálculo.
Cuantificación en campo con cámara OGI/FLIR — registro térmico en tiempo real del punto inspeccionado.
El gas emitido no es un compuesto único — es una mezcla (metano, CO2, nitrógeno, hidrocarburos livianos, etc.), caracterizada en laboratorio mediante cromatografía de gases. Es determinante porque el metano tiene un potencial de calentamiento ~28 veces mayor que el CO2 en un horizonte de 100 años:
Ese factor de conversión (GWP, Global Warming Potential, definido por el IPCC) permite expresar ambos gases en una sola unidad comparable: toneladas de CO2 equivalente (CO2eq).
25 puntos de fuga cuantificados, con evidencia fotográfica, vista 3D de los tanques y el detalle de cada hallazgo.